¿Por qué no debes consumir bebidas gaseosas?

Cada día más personas notan las consecuencias de beber refrescos, es por eso que muchos de nosotros hemos dejado de consumir este tipo de bebidas. Incluso sabiendo que son uno de los placeres culpables más populares deberíamos dejar de tomarlos. Combinan muy bien con cualquier cena, ayudan a preparar muchos cócteles, los encontramos en todos los sabores posibles y nuestro entorno nos ha enseñado a percibirlos como refrescantes. Sin embargo, si los analizamos bien, es fácil comprobar que en realidad no lo son.

Si dejas de tomarlos, pronto notarás que tu cuerpo te lo agradece ya que consumirás menos azúcar. Hoy es el día indicado para dejar de tomar refrescos y ahora entenderás por qué.

Las bebidas gaseosas están relacionadas con la obesidad

Varios estudios han demostrado que existe una conexión directa entre las bebidas con azúcar y la obesidad. No es un misterio para nadie. Las bebidas con azúcar están por encima de las bebidas más dañinas cuando se trata de obesidad.

Lo que sucede con las bebidas gaseosas es que el ácido y el gas que contienen hacen que sea fácil disfrazar el sabor del azúcar, lo que hace que sea más difícil darse cuenta de la cantidad de azúcar que está tomando. La mayoría de las personas que simplemente “no pueden” perder peso son en realidad bebedores de refrescos. Si dejas de tomarlos, te darás cuenta de que tu piel estará brillante, tus pantalones comenzarán a ajustarse nuevamente y perderás al menos tres kilos simplemente por no tomarlos, ¡no es broma!

De hecho, estarás más hidratado sin ellos

Cada vez que tomas refrescos, sientes que lo haces para refrescarte, y a veces incluso parece que funciona, ¿verdad? Pues no. Hay muchos componentes en las bebidas con sabor a azúcar que tal vez disimulen tu sed, pero no durarán mucho.

Una lata de refresco contiene cafeína, que es un diurético que puede causar deshidratación. Además, sus altos niveles de sodio y azúcar también pueden contribuir a no tener suficiente agua en su cuerpo para hidratarse. Con el tiempo, te sentirás menos renovado por ellos, lo que puede convertirse en beber más y más refrescos. La próxima vez que sientas el antojo, recuerda: el agua es la bebida más refrescante que puedes encontrar, y sus beneficios la convierten en la opción #1 siempre.

Las bebidas gaseosas dañan los dientes

Si notas que tus dientes se han debilitado con el paso de los años, puedes estarlos afectando al beber refrescos. El azúcar y el ácido en las bebidas con azúcar pueden dañar el esmalte dental de por vida. ¡Estas bebidas son tan ácidas como el jugo de limón! Así que imagina cuánto ácido estás poniendo en tus pobres dientes cada vez que tomas una.

Beber refrescos todos los días ayudará a desarrollar afecciones de los dientes, como sensibilidad y caries. Es muy importante que conserves tu esmalte dental, porque no puedes recuperarlo una vez que se pierde.

El riesgo de diabetes y enfermedades del corazón disminuirá

Las bebidas gaseosas contienen más de 40 gramos de azúcar, lo que significa que al tomar una lata de estas, literalmente estás poniendo 10 cucharaditas de azúcar en tu cuerpo. Esto de ninguna manera es bueno para ti.

El azúcar que se encuentra en las bebidas gaseosas proviene del jarabe de maíz alto en fructosa. Este hecho hace que sea más difícil metabolizar que el azúcar regular, lo que significa que será más difícil para su cuerpo procesarlo y más difícil deshacerse de él yendo al gimnasio o simplemente haciendo dieta.

Además, no debe engañarse con las bebidas gaseosas “sin azúcar”. Estas usan otros tipos de edulcorantes, que no solo funcionan igual que los que tienen sabor a azúcar, sino que también tendrán los mismos efectos negativos en tu metabolismo y apetito.

Si eres un bebedor de refrescos regular, tu riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 es de aproximadamente el 25%. Así es, es un riesgo bastante alto. La diabetes es una afección real y grave de por vida, y beber refrescos podría estar acercándote a tenerla. El riesgo de padecer enfermedades cardíacas al beber refrescos regularmente también es de aproximadamente el 20%, por lo que una excelente manera de mantenerse saludable en todos los sentidos es eliminar los refrescos de su dieta diaria.

Tus huesos están mejor sin ellas

En realidad, deberíamos preguntarnos: ¿qué parte de nuestro cuerpo está mejor con refrescos? Ninguna. Pero tus huesos absorben muchos de los problemas que la gaseosa puede causarle. Las bebidas con sabor a azúcar contienen ácido fosfórico, lo que dificulta que su cuerpo tome el calcio necesario y lo absorba. Esto seguramente ayudará a desarrollar osteoporosis, especialmente si eres una mujer después de los 30 años.

Si dejas de beber refrescos, tus huesos no recuperarán lo que ya han perdido, pero comenzarán a obtener todo el calcio adecuadamente, lo que ayudará a sentirse mejor y los hará menos frágiles con el tiempo.

Como puede ver, el refresco no es bueno para nadie. ¡Incluso se puede usar para lavar inodoros! Recuerda esto cada vez que quieras tomar uno, y te darás  cuenta de que estás mejor sin ello. Y recuerda: si necesita un médico, uno de nuestros médicos de habla inglesa puede ayudarlo y guiarlo a través de todo el proceso de dejar de beber refrescos.

¿Cómo afectan las bebidas gaseosas nuestra salud?

Los ácidos y la cafeína dificultan la absorción de hierro y de calcio en los huesos, por lo que favorecen la aparición de anemia y osteoporosis.

¿Cómo afectan las bebidas gaseosas nuestra salud?

Las bebidas gaseosas tienen algo que atrapa y que te hace tomar una y otra y otra más todos los días. Puede que te estés preguntando qué puede haber de malo si se supone que son bebidas energéticas y que, además, reducen el apetito.

La verdad es que los estudios científicos más recientes indican que los refrescos pueden ser muy perjudiciales para la salud. Sigue leyendo para conocer cómo pueden afectar al organismo.

¿Qué son las bebidas gaseosas?

La mezcla de agua filtrada, dióxido de carbono, edulcorantes (sustancias que proporcionan sabor dulce) y acidulantes (sustancias que modifican o controlan la acidez) da lugar a los refrescos. Su inicio y desarrollo se dio en la industria farmacéutica, ya que eran utilizados como tónicos para aliviar el dolor de cabeza y la indigestión.

Muchos años han pasado desde aquel comienzo y muchas son las variedades de bebidas gaseosas de las que disponemos hoy en día. Ahora bien, desgraciadamente, cada día se descubren más efectos perjudiciales de los refrescos azucarados para el ser humano, sobre todo para los niños. 

Estos son algunos de los síntomas que sobrevienen si consumes demasiadas bebidas gaseosas:

Síntomas del consumo excesivo de bebidas gaseosas

  • Dolor de cabeza.
  • Temblores.
  • Arritmia cardíaca.
  • Ansiedad.
  • Problemas para dormir o insomnio.
  • Depresión.
  • Náuseas y vómitos.
  • Micción frecuente.
  • Disminución de la densidad de la masa ósea (por baja absorción de calcio).
  • Reducción del apetito.

¿Cómo afectan las bebidas gaseosas a la salud?

Cada vez existen más investigaciones que señalan los efectos negativos de numerosos productos que nos hemos acostumbrado a consumir. Es el caso de las bebidas gaseosas.

Impacto en el sistema nervioso

Muchas de estas bebidas contienen una alta concentración de cafeína. La cafeína es un alcaloide que tiene efectos estimulantes sobre el sistema nervioso autónomo y el corazón, por lo cual estimula el estado de vigilia y la resistencia al cansancio. Además, actúa como vasodilatador, pero hasta aquí llegan sus beneficios.

El consumo excesivo de cafeína provoca dependencia, dolor de cabeza, arritmia cardíaca, insomnio y ansiedad. Los mismos síntomas que experimentarás si tomas demasiado café o té a diario.

Efecto cancerígeno

A las bebidas gaseosas se les añaden numerosos conservantes, acidulantes y aditivos químicos para conservarlos durante más tiempo y para que nos resulten más adictivos y atractivos. Estas sustancias tienden a acumularse en los tejidos provocando la aparición de células cancerígenas y el desarrollo de tumores a largo plazo, además de problemas en el sistema renal.

Aumentan el reflujo durante la digestión

Al contrario de lo que se pensaba, los refrescos pueden tener un efecto negativo en el proceso digestivo. El dióxido de carbono presente en estas bebidas aumenta la acidificación de los jugos gástricos y acelera la digestión.

Al mismo tiempo, provoca reflujo gastroesofágico, acidez y problemas de absorción, lo cual puede afectar a las personas que padecen de gastritis y úlceras estomacales.

Pueden causar caries

También se ha indicado que el CO2 y el azúcar que contienen afectan la boca y dientes, ya que alteran las percepciones del gusto, corroen el esmalte dental y pueden causar la aparición de caries.

Provoca sobrepeso

Un exceso en el consumo de estas bebidas provoca aumentos en los niveles de azúcar en sangre, inflamación del páncreas y diabetes. Por otra parte, los carbohidratos que no se convierten en energía se acumulan en forma de grasas en tejidos y arterias, lo que provoca sobrepeso y arterioesclerosis.

Pérdida de masa ósea

Por si fuera poco, los ácidos y la cafeína presentes en estas bebidas también son dañinos para el esqueleto. Interfieren en la absorción de calcio en los huesos, lo que provoca la pérdida de masa ósea, los debilita y favorece la aparición de osteoporosis. Por otra parte, la combinación de azúcar y ácido dificulta la absorción de hierro.

Cuidado con los refrescos “light”

Para evitar los problemas de peso y la diabetes no basta con tomar bebidas light. Hay que advertir que los edulcorantes sustitutos del azúcar tampoco pueden ingerirse en grandes cantidades. Son sustancias que interfieren con diversas reacciones metabólicas y pueden provocan daños cerebrales, pérdida de memoria e incluso favorecen el desarrollo de enfermedades como el Alzheimer.

Y para terminar

Agua colon

A pesar de que puedan resultar deliciosas, te recomendamos que optes por tomar agua, zumos o batidos, pues así estarás protegiendo tu salud. Este consejo está dirigido especialmente a:

  • Embarazadas.
  • Personas que sufren de problemas nerviosos.
  • Afecciones en las mamas.
  • Úlceras gástricas.
  • Problemas cardiovasculares.
  • Hipertensión arterial.
  • Migraña.

Tenemos que tener en cuenta que los refrescos llevan bastante azúcar, en especial los “light”, hay que consumirlos con moderación, ya que pueden provocar problemas como el sobrepeso. Recuerda, placer y salud deben ir de la mano.

Añadir un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

error: Content is protected !!